domingo, 11 de mayo de 2014

No puedo enamorarme de ti II

Lo pensé al principio: no debía enamorarme. Creo que en el fondo siempre lo supe. Siempre supe que, en algún momento, ibas a hacerme daño. No sé bien el motivo por el cual seguí intentándolo. Quizá fue esa tonta esperanza que podías fijar tus límites pensando en mi cintura. Claramente me olvidaste mientras pensabas en su espalda.
Me dio terror atreverme a amarte, pero lo hice. Creí en ti. Es intenso saber que tu nunca lo hiciste, y que tampoco creíste en nosotros. Nunca.
Nunca estuviste enamorado de mi. Nunca. No pudiste enamorarme de mi. No quisiste hacerlo, creo yo.
Me gustaría engañarte ahora, pero, y a diferencia tuya, no se me da bien mentir.