domingo, 18 de mayo de 2014

Hoy

Quería escribirte algo honesto. Por el tiempo en que estoy, me cuesta decir lo que me pasa – todavía – cuando te veo sonreír. Siempre ha existido algo. A veces más, a veces menos, pero algo siempre está.
Ese martes estuve a cinco segundos de devolverme a tu departamento y robarte un beso. Quizá habría sido una mala idea, pero tendría algo más concreto sobre esto que me cuesta tanto explicar.
Me haces bien, me haces reír y, quizá, debiera empezar a creer en lo que me dices.