miércoles, 14 de mayo de 2014

Homónimo

Esteban, hay algo que siempre me empuja hacia tu sombra. Cada vez que me acerco a tu recuerdo, quiero sentirme más alta, intento hacerlo, pero tus palabras, por alguna razón, me mantienen de rodillas. La imagen de ti apretando mi cuello y quitándome del aire, no me deja dormir algunos días. No importa cuántos años hayan pasado. ¿Me vas a liberar algún día?