martes, 17 de enero de 2012

Soundtrack

Te extrañaré. Nos veremos en varios días más y era evidente que debía dejarte algo para que me recordaras aún más. Te dejo el soundtrack para estas dos semanas. Las canciones fueron escogidas por dos motivos: o el video es muy boni, o la canción me recuerda de ti. Enjoy












miércoles, 11 de enero de 2012

Cama


Adoro tu cuerpo descansado en la cama.
Me encanta la forma en que tu brazo descansa en mi cintura mientras dormimos. Y pienso: no voy a levantarme nunca de esta cama.
Pienso en tu poder; en la facilidad de empujarme todas las veces que quieras y yo sin poder resistirme a tus disculpas, ni a tus sonrisas… y yo sin tener la fortaleza para controlarte. Me heriste tanto. Pienso en lo poco que me merecía todo lo que pasó… pero es que me pones tan nerviosa cuando estás cerca.
Tu brazo en mi cintura me calma.
Quiero despertar a mitad de las noches para decirte que no volveré a irme lejos, no importa lo que pase, que nunca voy a dejar esta cama, esos labios y esos ojos.
Y tantas veces dije que esto no estaba funcionando… y tu me repetías  “no es eso, es sólo que no es perfecto”.  Me encanta así.
Me hiciste quedar y ahora me aferro… y te repito que no tengo intención alguna de levantarme de esta cama. Por lo menos, no sin ti.

Ojos café

Dejé a tus ojos café, luego de perderme viéndome partir. No me pude quedar. Debí saberlo… hace mucho que no veía mi reflejo ahí.
Dios… y cómo nos dejamos ir, tantas palabras cruzadas y desarmadas. ¿Tenía que ser así? ¿No podías mostrar de otra forma que no eras para mí? Fuiste todo y tanto… y me siento aún con mis heridas abiertas, aún me veo acurrucada en mi cama gritando lágrimas en silencio con mis manos en mis oídos. No más, no más, no puedo más, me decía.
En tus ojos me sentía tan sola.
Tus ojos café nunca me mantuvieron sobria y nunca limpiaron de mis nudillos las heridas. 
Esta será, espero, la última muestra y el último punto. Todo pudo ser verdaderamente todo, pero me despedí a empujones y a llantos y, en todo caso, no me sorprende que tus ojos me hayan hecho perder tanto  la razón. Sabía que estaba equivocada. Sabía que estaba mal.

Deseos (diciembre 2010)

Detrás de todas mis fortalezas y de las palabras duras que te regalé, me escondo y vuelvo a mostrar como una mujer a que le importa muy poco el resto, casi en blanco y casi sin lágrimas.Y me emocionó cuando con suavidad recuerdo todas esas cosas que dijiste cuando estuvimos juntos. Están aquí, tan presentes. Estás aquí y estás en todas partes. Me acuerdo de esas cosas extrañas que hiciste y que carecieron de todo sentido y que lo único que hicieron fue volver a levantar muros alrededor de mí. Pero, y a pesar de todo… deseo tanto que estuvieses aquí.

Carta para ti en unos años más (mayo 2011)


Escuché que ya te decidiste y que eres feliz. 

Escuché que te decidiste por ella y que me dejaste fuera de cualquier camino. Me hubiera encantado escucharlo de tu boca. ¿Por qué no decirme? No me hubiera importado lo agridulce de las palabras.
Me contaron que dijiste que eras feliz y que tus sueños se hicieron realidad. Supongo que ella te dio cosas que yo no te pude dar, ¿cierto?
Es difícil definir los colores que siento… como sea, encontraré alguien como tú, que me haga sentir tan bien todos los días, que me haga sentir siempre hermosa, que me susurre cosas al oído y que me diga, sin pedirle, todo lo que siente por mí. No puedo seguir con esto. Les deseo lo mejor. 
Quiero pedirte que no me olvides, que no me dejes en palabras… porque siempre te recordaré entre mis letras y en mis labios.

Más (mayo 2011)


Fueron tus manos esa noche de otoño. Luego, fueron tus abrazos en las tardes de frío y tu voz en las noches de agua.
Nos reímos tanto, conversando sobre nuestro futuro, sobre nosotros mismos y sobre el otro. Nunca pensé que en algún momento iba a llamarte como el que se marchó.
¿Por qué? Si disfrutábamos tanto de la música, de las letras, de la lluvia y del café. Fui tan honesta contigo, te mostré todo de mí. Nunca pensé que ibas a ser el que dejara en el suelo todo esto.
Quería ser la pareja perfecta, quería ser la que te besara por las noches… no quería dejar de sentir tus manos, ni de ser tu musa.No puedo. No puedo reemplazarte. Debí haberte dicho en voz alta todo lo que significas para mí y ahora estoy pagando el precio.
Será para otra vida. En otra vida aun quiero ser tu mujer. Haría que te quedaras, que te rieras aún más… mantendría mis promesas… y aún más. En otra vida quiero besarte más. En esa otra vida quiero escribirte y enamorarte aún más.