Cuando los rayos del sol se matizan y caen en tu rostro, cada vez que me abrazas con tanta fuerza y me transmites hasta lo que piensas; me pongo ansiosa, siento todos los colores e intento ser suave. Sostengo mi respiración y trato de hacerte sentir lo que hay dentro de mi corazón.
Quiero hacerte feliz y hacer tus sueños realidad. Quiero coser y sanar cada herida que te he hecho. Te he mostrado los pedacitos de piel que nadie ha visto, mis fortalezas y mi talón de Aquiles. ¿Te vas a quedar conmigo, verdad? Porque quiero seguir contando tus lunares mientras beso tu espalda... quiero volver al otoño en que nos conocimos, quiero seguir conversando sobre el futuro del cual no tenemos idea. Quiero mostrarte cómo tomar un lápiz, cómo tocar piano. Quiero ser June y quiero que seas Johnny Cash.
Oye, prométeme.
Prométeme que vas ordenar estos sentimientos. Prométeme que me besarás cada vez más suave, que no me soltarás de la mano. Nunca. Dime que me querrás a pesar de lo agridulce que a veces puedo ser. Promete que recordarás las cosas por las cuales te enamoraste de mí cada vez que no me veas. Dime que me sacarás los zapatos cada vez que quiera sentirme cómoda. Prométeme que serás el hombre más hombre, que secarás mis lágrimas, que te robarás mi dolor y que juntarás mis recuerdos en mi cabeza para que nunca se vuelvan a ir.
Prometo agradecerte por siempre por entregar tanto tu corazón. Prometo mirarte dormir y mirarte a los ojos siempre. Prometo llevarte de la mano a lugares que no conocías antes. Prometo ser la mejor mujer. Prometo dejarte siempre tomar de mi vestido y enseñarte a buscar los colores. Prometo enseñarte sobre todo y sobre nada, sobre la luna y el sol, sobre el sonido y sobre el silencio, sobre las notas y los compases..
Ay amor, dulce amor... tan atrapada que estoy. Libérame. Libéranos. Déjame sostenerte fuerte pues yo creo en esto, en cada letra y en cada verso.
