Me deshago en pena. Nunca fue no quererte. En absoluto. Si te amo. ¿Cómo seguir así? ¿Era una buena relación? ¿Me equivoqué? ¿Ya me dejaste de querer? Como sea el asunto, creo que era necesario. Me causó pena. "Yo me voy". Me acariciaste el brazo. No me miraste a los ojos y te fuiste caminando rápido. ¿Eso fue todo?, dije en voz alta. No me abrazaste. No fuiste capaz de mirarme. Me puse a llorar instantáneamente. No te podía seguir. Ibas muy rápido. Lo hubiera hecho. En fin. Borraste tu blog. Eso me hace pensar que ya no vamos a hablar de nosotros en plural nunca más. Ay.