jueves 29 de septiembre de 2011

Got him

Había despertado recién. Me quedé dormida después de tanto llorar. Debo confesar que tuve muy poco control sobre mí. Me levanté de la cama y me asomé por la ventana. El sol me llegó fuerte a los ojos. Tomé del vaso de agua que estaba en mi velador, abrí la ventana y respiré hondo.
Era tarde. Tarde para arrepentirme o para seguir pensando. Era tarde para mí, era tarde para ti y para nosotros. ¿Me quedó algo por hacer?, me pregunté. Lo pensé bien y me respondí que no. Todo lo había intentado. Seguir  buscando salidas por las calles alternativas no ayudaron y menos tratar de hallarte por las avenidas. ¿Tenía algún otro escape? No, sólo imaginarme un beso de despedida e intentar mantenerme sobre mis pies quebrados ya tantas veces. Comencé a escuchar muchos ruidos. Voces, gritos y susurros. Me desordené. Me desorienté y me olvidé. Luego silencio. Me sentí caer.
Seguí mirando por ventana. Dejé el vaso en mi velador y caminé hasta mi librero. Saqué Orgullo y Prejuicio y me senté a aprender. Quizás tu debieras hacer lo mismo. Tus respuestas estarán en la última página.