jueves, 29 de septiembre de 2011

Got him

Había despertado recién. Me quedé dormida después de tanto llorar. Debo confesar que tuve muy poco control sobre mí. Me levanté de la cama y me asomé por la ventana. El sol me llegó fuerte a los ojos. Tomé del vaso de agua que estaba en mi velador, abrí la ventana y respiré hondo.
Era tarde. Tarde para arrepentirme o para seguir pensando. Era tarde para mí, era tarde para ti y para nosotros. ¿Me quedó algo por hacer?, me pregunté. Lo pensé bien y me respondí que no. Todo lo había intentado. Seguir  buscando salidas por las calles alternativas no ayudaron y menos tratar de hallarte por las avenidas. ¿Tenía algún otro escape? No, sólo imaginarme un beso de despedida e intentar mantenerme sobre mis pies quebrados ya tantas veces. Comencé a escuchar muchos ruidos. Voces, gritos y susurros. Me desordené. Me desorienté y me olvidé. Luego silencio. Me sentí caer.
Seguí mirando por ventana. Dejé el vaso en mi velador y caminé hasta mi librero. Saqué Orgullo y Prejuicio y me senté a aprender. Quizás tu debieras hacer lo mismo. Tus respuestas estarán en la última página.

So much for my happy ending


You were everything that I wanted

miércoles, 28 de septiembre de 2011

No hablemos en plural

Me deshago en pena. Nunca fue no quererte. En absoluto. Si te amo. ¿Cómo seguir así? ¿Era una buena relación? ¿Me equivoqué? ¿Ya me dejaste de querer? Como sea el asunto, creo que era necesario. Me causó pena. "Yo me voy". Me acariciaste el brazo. No me miraste a los ojos y te fuiste caminando rápido. ¿Eso fue todo?, dije en voz alta. No me abrazaste. No fuiste capaz de mirarme. Me puse a llorar instantáneamente. No te podía seguir. Ibas muy rápido. Lo hubiera hecho. En fin. Borraste tu blog. Eso me hace pensar que ya no vamos a hablar de nosotros en plural nunca más. Ay.

martes, 27 de septiembre de 2011

Piedra

Soñé que corría y corría por el pasto. Que si saltaba desde la suficiente altura, podía volar. Habían otras personas conmigo y hacían lo mismo que yo. Para los que se lo preguntan, sí, me daba vértigo. Es que la sensación de descender desde tan alto, marea.
Era un campo enrejado. En un momento llegó otro grupo, pero no pudo entrar al campo. Se quedaron al otro lado de la reja. Asumo que fue por eso que empezaron a tirar piedras. Pero eran millones y me pareció que todas llegaron a mi. Intentando salvar a alguien de caer bruscamente al suelo, caí yo... de un sólo golpe.
Desperté, abrí grande los ojos y me dolía todo el cuerpo. Fue el anticipo de que ese día no me iba a poder mover de mi cama.

Stand there and hear me cry (frases sueltas)


Y nuestra historia se veía tan brillante, tan fuerte y tan segura
que quizás nos perdimos en nuestras mismas esperanzas.
No sé porqué aún estoy sorprendida 
Aún así serás mi héroe... aunque pierdas tu norte con tanta facilidad.
Incluso los mismos ángeles tienen su lado más oscuros.
No fue sólo una vez que me advirtieron sobre ti.
¿Para qué? Si ya no me hablas igual, no lo intentarás igual y no quiero seguir esperando que las cosas sigan igual.
No te hablaré igual, no te extraño igual y no creo que quieras seguir esperando. 
¿Qué hago para que escuches y entiendas al mismo tiempo?
Shh, corazón. Ya no quiero escuchar ni preguntas ni excusas. Déjame descansar de ti, déjame encontrar a alguien en quien confiar y amarlo hasta no más poder. Deja que me rompan el corazón de nuevo. Deja hacerme daño para poder morder los restos que me van quedando de ti.
No espero que estés. 

jueves, 15 de septiembre de 2011

Can't be

Si vas a ser mi hombre, entiende que jamás me vas a domar. Y que si me tratas de amarrar, escapo. Entiende que i'm a crazy bitch y que hago lo que quiero cuando quiero.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Para después

Hola:
Quizás algún día me canse de escribirte cartas cuando estés tan lejos. El día que eso suceda, puedes asumir que ya dejé de pensar en ti. Perdona si me demoré mucho en escribir, o en... todo, en general me demoré en todo.
Parece que fue hace tan poco cuando te miré por última vez a los ojos, me abrazaste, me dijiste que me mantuviera siempre fuerte y te fuiste. Me he mantenido siempre fuerte. No sé si me arrepiento de ese día, pero me hubiera gustado, y lo siento por eso, haber tenido aún más tiempo. No habría hecho lo que hice... no sin pensarlo más. En fin, te extraño. Si pudieras escucharme, en vez de leerme. Si pudiera sentirte cerca de mi, te abrazaría tan fuerte, te pediría tantas disculpas por culparte de tantas cosas... es que entiende, no podía, no podía seguir, me estaba calando todo tan hondo que ya no podía controlarme. Te hubiera memorizado con los ojos cerrados, para recordarte sobre todo en los sueños, te pediría que te llevaras lejos mi dolor y te agradecería por todas las cosas que hiciste.
Cada cierto tiempo me quiebro, eso no ha cambiado. La diferencia es que ahora no siento algún motivo para obligar a mi cuerpo moverse. Y me cuesta, no sabes, no entiendes ni te imaginas lo difícil que me ha sido decirte adiós... ¿me ayudarías a entender? ¿me dirías que me equivoco? ¿me estas cuidando ahora? ¿vas a cumplir con esa promesa? ¿aún estás orgulloso de mí? Lo siento, lo siento, lo siento... ¡por todo! si tuviera una oportunidad más te diría de rodillas todo lo que te he extrañado desde el día que conté tus pasos mientras te alejabas. En fin, creo que era necesario que supieras que no estoy hecha de roca, que me quiebro, que siento pena y que sí puedo extrañar. De hecho, te extraño.
Un beso.

A Dios

Hoy me di el tiempo que no tenía. Terminé de subir las escaleras y entré. Me senté en la quinta banca de adelante hacia atrás. Había una persona más en la capilla. Dejé mi cartera en el suelo y cerré los ojos muy fuerte, como cuando era muy pequeña. Recé.
Dios, le dije, quiero contarte cómo estoy, cómo me siento, cómo he cambiado. Soy valiente, mucho, yo sé que sabes. Pero ahora no vengo a ser valiente, vengo a pararme frente a ti, con mi corazón en las manos, y deshacerme en el llanto que no puedo sacarme cada día. Mis piernas están más lentas de lo normal, me duelen, me tiran, me detienen cuando mi cabeza quiere correr. Las manos aún no me funcionan bien, no se estiran y suenan al moverse. Se mueven lento, como si fueran de plomo, sin gracia y sin ritmo. Las vértebras de mi espalda me hacen saber que están ahí, se hacen notar. Dios, ¿por qué algunos no entienden? ¿por qué no me toman de la forma en que soy ahora? Ya no bailo, no salto ni corro. Casi no escribo. Cada vez que llego a esa parte de la reflexión, no puedo no cuestionarte y preguntarte porqué. Perdón. Hace muchos años me quitaste mi movilidad, ¿por qué quitarme ahora lo que aprendí de eso? ¿por qué no dejarme escribir? ¿por qué callarme de esa forma? Libérame, no me dejes fingir. Dios, llévate por dos minutos mis dolores para poder cerrar los ojos y pensar en mi piel. Mira mi corazón, mírame, tómame de la mano y llévame donde crees que estaré mejor. Si crees que es mejor como estoy ahora... así me quedo y no habrá discusión. No es que esté desesperada, es que necesito que hoy y ahora me mires. Gracias.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Soundtrack

Quiero que este fin de semana tu soundtrack sea Dangerously in love de Beyoncé. Entenderás un millón de cosas. Te extrañaré.

Alboroto

Me inquieto cada vez que tus manos se alborotan al acercarse a mi cintura, cuando tus brazos intentan envolverme y llevarme a un lugar donde el retorno no es posible. No puedo no respirar muy profundo cuando sé que te provoco con mi aroma y con mis piernas… sé que mueres por enredarte entre ellas.
Despiertas tantas cosas inexplicables cuando me haces sentir tan llena de belleza que incluso te derramas en mis formas. Te entregas a mi estrategia para perderte en mi boca. Cuidado eso si, sabes que cuando la verdadera batalla estalla en mis caderas, es más que fácil seguir mi pasos. Lo sabes, yo lo sé. No creas que no.

14


Quisiera pedirte que pasaras conmigo cada 14 de febrero. Quisiera que bailaras conmigo cada vez que te lo pidiera ¿Lo harías, cierto? Quiero finalmente acostarme a descansar, pensar en ti, en el color de tus ojos y en la piel de tus manos. Quiero levantar los brazos hacia el cielo y pedirte cantando un beso. Quiero que pongas tu mano en el bolsillo de mi pantalón y que me des el mejor agarrón. Lo lograste, de nuevo ¿lo sabías? Me atrapaste con tus sueños y con tus convicciones tan grandes. No me dejas dormir, me cuesta respirar y ya te llevaste entre tus manos lo mejor de mi. Ahora que podemos, viajemos, riamos, conozcámonos más y que no hayan arrepentimientos… sólo mucho amor.