martes, 28 de junio de 2011

Masculina


Si yo fuera un hombre, me rascaría mis partes al despertar, me ducharía en dos minutos, me pondría lo mismo de ayer y saldría rápido de mi casa. Comería todo plato que me pusiera al frente, tomaría cerveza y tiraría piropos sin vergüenza a la mujer que se lo mereciera.
Si fuera hombre, llegaría a la hora que quisiera a  mi casa, pondría mis propias reglas, esperaría que ella siempre fuera fiel y, seguramente, me gustarían los números. Me metería con quien quisiera y no tendría remordimiento por las cosas que podría hacer. Yo siempre estaría primero.
Si yo fuera un hombre, me gustaría saber cómo se siente amar a una mujer. Reaccionar a su perfume y a su cuerpo. Intentaría ser mejor para ella, la escucharía muy atento, ya que tratándose de un supuesto, sé cuánto los hombres son capaces de herir sabiendo exactamente cuando lo hacen.
Pero no. 
Resulta que tú eres el hombre. 
No escuchaste y sí, supiste cuándo me heriste... 
pero no cuánto.


Deseos de cosas imposibles

Y aunque otro me acompañe, en silencio siempre te querré tan solo a ti.

lunes, 27 de junio de 2011

Make me feel


Tengo un buen apetito ahora. Suelta tu cinturón que recién estamos comenzando. Acércate. Es la manera en que sonríes cuando muy lento muerdo tu boca. Es el sabor de tu cuello. Es en la forma que aprietas mi cintura mientras te recorro.
Me gusta cuando desabotonas mi blusa y muy lento tocas. Cierro los ojos para concentrarme en tus manos. Déjame tirar de tu pelo, quiero escucharte respirar más rápido, quiero sentir cómo pierdes tu control, mientras yo mantengo el mío. Necesito sentirte más cerca de mis caderas, sentir tu boca muy cerca del botón de mi pantalón. Sabes exactamente lo que hablo, ¿cierto?
Ven. Toma mis piernas con fuerza, levántalas, tómate tu tiempo y el espacio que necesites, que mientras estés sobre mí, apretaré fuerte tu espalda y morderé despacio tu oído. Sigue. Me encantan todas las cosas que haces. Sabes cómo tocarme, cómo seguirme y cómo llevarme a lo más alto. No, aún no tengo suficiente de ti. Me tienes obsesionada y ya me hace falta la respiración. No pares.

domingo, 26 de junio de 2011

All I need (2)

Me acordé cuando miré la cuna.
Eras tan pequeña. Te sostenía en mis brazos y ya el saber que debía acostarte me inquietaba… te iba a echar mucho de menos. Tus piececitos, tu no conocimiento de tus manitos… podría tomarme todo el tiempo del mundo para observarte en detalle, para que me enseñaras cómo tratarte. Quiero escucharte respirar, leer cada una de tus señales, quiero sostenerte tan fuerte, tan cerca y asegurar que nunca nada te pase. Mirarte. Eres mi vida, mi primero y mi último. Quiero verte crecer y escucharte hablar. Sólo espero ser capaz de darte el suficiente amor como para que entiendas que el sufrimiento es temporal, al igual que la felicidad… lo suficiente como para que puedas andar sin mi.

sábado, 25 de junio de 2011

domingo, 19 de junio de 2011

Ñañaña



Me da ternura. Cada vez que le hablo, sus ojos brillan con tanta fuerza que puede incluso apagar cada estrella. Cada vez que la hago reír, su sonrisa hace que todo el mundo se detenga y la mire atento. Es que es perfecta en todas sus formas, humores y líneas. Cuando camina, no puedo no seguirla, no puedo no mirar el vaivén de sus caderas. Su pelo cae tan suave por su espalda sin que ella trate. Es que es la forma en que sus manos se mueven, las que componen una melodía en mi cabeza. Si me dejara, podría besar sus labios todo el día y le pediría a Dios que ese momento un acabase. Tanto que se queja de sus curvas y yo no me canso de decirle lo sexys que son. No entiende. No ve lo que yo veo y lo que me encanta ver. Y cuando veo su carita y me sonríe buscando por aprobación… moriría porque el mundo dejara de girar. Me acercaría lento a su oído y le diría muy suavemente que es perfecta tal cual es.

sábado, 18 de junio de 2011

Pobre, pobre

Como toda joven de su edad usaba las uñas largas. Estaban poco limadas por el tiempo que había pasado desde que todo comenzó. Lloraba y lloraba. Pobrecita. Nunca entendimos porqué en todo caso. Empuñaba las manos y en sus palmas quedaban marcadas las uñas. Eran casi heridas. Gritaba ella de vez en cuando y gritaba su madre de horror. De todas maneras Dios y todos los santos habían abandonado su corazón. Su mirada y el color de sus ojos habían cambiado hace mucho, lo recuerdo perfecto. Entré a su pieza, ella estaba recostada mirando el techo de la habitación. Se escuchaba agua correr desde el baño. No me miró cuando entré. Seguramente me escuchó. Me preguntó a que venía. A acompañarte, le dije. Se río. Las dos sabíamos que no. Su voz ronca me hacía preguntarme si realmente conversaba con ella. Todas las cosas pierden su color, me dijo. Yo no entendí. Me acerqué a su cama y le miré las muñecas. Por las amarras estaban más heridas de lo que deberían. Pobre niña, pensé y salí de la habitación. El aire se había puesto muy frío, incluso cuando ya habíamos cerrado las ventanas. Sus ojos aún eran marrones. En el pasillo me encontré con su madre. Desesperada me preguntaba que qué habíamos hecho con su hija, que no comía y casi no hablaba. Se tiró al suelo a llorar y decía fuerte te amo hija, te amo tanto.
Llegó el cura. La madre no quiso entrar. Me quedé con ella. El sacerdote entró a la habitación, la madre le decía que el mal había tomado la piel de su hija, que no era su culpa y que no, por favor, que no la dañara. Suplicaba. Me senté con ella a la mitad del oscuro pasillo y esperamos en silencio.

miércoles, 15 de junio de 2011

No queja

Con tanto dolor, es lo mejor sentir la necesidad de escribir.

lunes, 13 de junio de 2011

Aerosmith - What it takes


No fue la primera, pero sí la favorita. Y sí, te culpo por pensarlo dos veces.

domingo, 12 de junio de 2011

Mañosísima

Después del año pasado, no pensé que me iba a sentir tan mal pero tan mal de nuevo. Y a veces pienso que no tengo tan permitido quejarme, pues no tiene sentido si estará siempre conmigo. Me duele, me duele y me duele. ¿Qué hacer? Sentarme y sentirme como Frida. Quizás funciona.

jueves, 9 de junio de 2011

Ay ay ay ay


Ay Panchita mía, eres tan mañosa, tan exigente y tan perfeccionista. 
Ay Panchita mía, eres tan llorona, tan orgullosa y decidida.
Ay Panchita mía, si pensaras un poco más en ti, nada de esto estaría sucediendo.
Si no tuvieras corazón de abuelita, hubieras podido golpear la mesa mucho antes.
Ay Panchita mía, ¿cómo es que puedes llorar tan fuerte con tanto silencio? ¿cómo no te das cuenta?
Ay Panchita mía, si Run-Run ya se fue pal' norte. Olvídate.
Ay Panchita mía, si fueras capaz de ser más fuerte y si fueras menos obstinada.
Todo esta tan susceptible y tan oxidado.
Ay Panchita mía, si fueras menos maniática con el resto y más contigo.
Ay Panchita mía, si tuvieras más control sobre ti.
Ay Panchita mía, ¡qué talento tienes para enfermar todo lo que tocas!
Le regalaste una constante jaqueca a un hombre, le diste anemia a cada beso que alguna vez salió de tu boca. Estresaste a un mundo en conversaciones. ¿Sabes qué fue lo que hiciste peor?
Contagiaste de tu fibromialgia a tu mismo amor.

Volver a mi

Estoy tragándome el dolor
mordiendo el polvo del amor
vivo solo y encerrado en una gran habitación
esperando una maldita decisión.
Pensándolo un poco mejor,
no sé quién te crees que sos.
No me basta ser el fuego,
soy la luz y soy el gas
y ya no me queda tiempo para vos.
Es hora de volver a mí, a contar
las cosas que me hacían bien, de verdad.
Es hora de volver a mí, a cantar
yo necesito ver el sol, de verdad.
Tenías que fallarme así
no es fácil hacerme sufrir,
pero vos tenías las llaves de la ventana
que da al infierno aquél
y yo estaba entre la espada y la pared.
No puedes explicármelo
no hay forma de explicárselo
es posible que me traigas un perfume del pasado
pero nunca más el néctar de la flor.

Fito, de todas maneras, es un seco.

martes, 7 de junio de 2011

Sin asunto

It was just like a "love me or leave me"... as you hadn't left me, I went so far away

lunes, 6 de junio de 2011

Hojas de Té

Debo entender que existen ciertas cosas que no podría aguantar. 
Debes entender que existen ciertas cosas que simplemente no me puedes hacer pasar. En algún punto me hacen aún más mal.

domingo, 5 de junio de 2011

Asignatura pendiente



Quizás sé que de todas formas sí me amas, tengo, aún así, la sensación que no vas a volver… nunca… o yo me habré ido antes.
Tengo muy pocos motivos para creer en tus palabras. Es que no puedo. Si nos hubieras dado un poco de tiempo, sólo un poco… nada de esto me estaría pasando. ¿Estás feliz así? ¿Por qué? ¿Por qué hiciste que pasara todo tan rápido? ¿Por qué mentir así? ¿Me explicarías?
Me rompe saber que besas a alguien más, que la abrazas, que tocas a alguien más, que no soy yo con quien pasas los días ni quien tiene todas las libertades. Me hace aún falta ese tiempo que tanto te reclamé... para acostumbrarme. Quiebra tanto saber que de alguna manera haces encajar las cosas. No, no. ¿Le dices lo mismo que a mi? ¿La tomas de igual manera? ¿Ya estuvo en tu casa? ¿Ya la invitaste a tu pieza? ¿Ya tiraste de su pelo? ¿Le dijiste que era la más linda? No me digas que le sonríes de la misma forma que a mi… miénteme si es necesario.
No creo que pueda más. No, no. Tengo ganas de no tener ganas de quererte, ni de esperarte. De salirme de este embrollo y ser solamente yo y las hojas secas en el suelo. No quiero llorar más cada cierto tiempo por entender, por tantas contradicciones. Quiero tomar mis cosas y las pocas letras que van conmigo e intentar jugar a tu mismo juego sin hacerle daño a nadie. Tengo ganas de salir de donde estoy. Sí, estoy miserable. Ya no quiero dolores, ni dulces, ni flores, ni taquicardias. Quiero entender para ver si puedo estar tranquila. Quiero saber la verdad… cualquiera que sea.
A pesar de todo, entre suma y resta, no tengo suficiente motivos para olvidarme de ti. No te preocupes, aún estaré alrededor.

sábado, 4 de junio de 2011

Las palabras

Te imagino en mi cama. De lado. Me haces trampa. Tan dulce que puedes ser. Me imagino acercándome y acostándome detrás de ti, apoyándome con un brazo y abrazándote con el otro. Las palabras… las palabras me hacen falta. Te imagino semi dormido. Te imagino escuchando cada palabra que susurro a tu oído mientras acaricio lento tu mejilla. Te imagino tan tranquilo, tan olvidado del mundo. Me lo agradeces, ¿qué tengo que ver? Sonrío y enredo mis dedos en tu pelo.
Te imagino ahora lejos, diciendo que te hago falta, pensando en mis letras y en mis nuevas piernas con sus marcas. Te imagino con los ojos abiertos en la oscuridad, repasando las últimas palabras que escuchaste salir de mi.
Te imagino aún más lejos y con ella. Te imagino robando mis palabras y dándoselas a alguien más. No puedo evitarlo. Te imagino olvidando la forma de mis caderas. Te imagino imaginándome sólo en voz. Te imagino de espaldas y diciéndome a escondidas que eres feliz.
Me hundí en miedo.

jueves, 2 de junio de 2011

Ven

A veces siento que te miento. Tantas cosas que tengo guardadas y poco y nada sale de mi. No me gusta no poder besarte cada día, estirarme en tu mismo ambiente, no me gusta no sentirte. ¿Podrías ahora poner la distancia justa que queda entre tus manos cuando me tomabas de la cintura?
A veces pienso que realmente no tengo límites para quererte. Me envenena. No importa las cosas que hagas, de alguna manera logras que lo que siento se acerque cada vez más a las estrellas.
Es que es más que un beso, es más que extrañarte cada vez que me acuesto. Es más que imaginarte a mi lado mientras camino sola. Es más que soñarte despertándome. ¿Viste? Te dije que todo esto superaba mis límites.
¿A veces sientes que te miento cuando te digo que te quiero? Deberías… es mucho más.
A veces siento que he vivido tantos años contigo… tengo la seguridad, y la certeza quizás, que conozco ya cómo es. Yo sé que todo es más que querer. Puedo perdonarte cada vez que lo pidas, puedo aceptar cada rosa sin contar los pétalos que falten, puedo perderme tanto en tus ojos… podría ser tanto para ti. ¿Vienes conmigo?

Causalidad

En algún momento te pedí que el tuyo fuera el condición del mío, pero terminó siendo su causa. Gracias, infinitamente.