Me es tan fácil esconderme dentro de un cascarón y no dejar que nada ni nadie me haga daño ni que se me acerque. Por alguna razón desarrollaste esa facilidad para derribar todos mis muros... y no siempre ha sido así.
Me sorprende lo que existe alrededor de ti. Y me pregunto qué es lo que me encandila y lo que me protege. Me he caído tantas veces y, de alguna manera, haces como si hubiera dejado de existir la gravedad para siempre tenerme de pie. Es como estar soñando siempre, es como la sensación en las manos del viendo de invierno.
No dejaré de preguntarme cómo es que lo haces, cómo es que me tienes siempre atenta y curiosa. Siempre rezaré para que eso que esta alrededor de ti no desvanezca nunca. Nunca






